Bajo este “nomme de Plumme” se esconde un periodista con una dilatada carrera que por suerte ha molestado más de lo que ha adulado a quien corresponde.
Nunca he sido valorado por quien me ha pagado, ni ponderado, ni siquiera bien mirado, salvo tiempos pequeños en los que las palmadas en el hombro han supuesto un pequeño aliciente para seguir en la línea que he querido marcarme y de la que no me he salido por coherencia con mi caracter, que algunos confunden con vehemencia y los mas…